El patio actúa como una capa de privacidad entre la calle (dominio público) y la puerta de la vivienda (dominio privado). Antes de ingresar a la casa, el visitante experimenta un momento de pausa y descompresión.
La entrada ya no es un gesto único y rápido. Se convierte en una secuencia espacial que incluye el muro exterior o reja, el camino a través del patio y el umbral de la puerta principal. El recorrido de acceso incorpora elementos naturales (vegetación, agua, piedra), enriqueciendo la bienvenida y estableciendo el carácter ambiental de la vivienda antes de que se acceda al interior.